Payasos sin Fronteras: Provocando la risa entre tiendas de campaña

Entre el 23 de abril y el 2 de mayo, un equipo de Payasos sin Fronteras se dirigió al campo de refugiados de Choucha, situado en Túnez, donde se refugian más de 3.000 personas, entre ellos 500 niños (150 de ellos sin familia). La mayoría son ciudadanos que huyeron hacia Libia por la mala situación de sus países de origen. Con la caída de Gadafi, también se vieron obligados a abandonar Libia. El conflicto y su piel oscura, (muchos de ellos son negros), convertía a estos civiles en el blanco de las represalias del bando triunfante. Durante el gobierno de Gadafi, los negros que vivían en Libia  eran considerados sus aliados. Muerto el presidente, la población negra de este país se ve perseguida, sea realmente seguidores del expresidente o no. Los ciudadanos desplazados hasta Choucha son civiles que nada tienen que ver con el conflicto ni con supuestos apoyos al régimen. Igualmente se ven perseguidos y desde hace 15 meses viven entre tiendas de campaña. Su futuro por el momento es difuso. Entre dificultades y la complejidad que supone vivir refugiado, la risa es la mejor aliada para, si no olvidar, deshacerse de los problemas durante unas horas.

 

Los hombres libres, oprimidos entre árabes

مَا يش اَلجَير غِير بَا بنش
Proverbio bereber: “Cada uno acaba recogiendo lo que produce”
En esta ocasión hemos querido conocer quiénes son los amazigh o bereberes y cuál es su situación en dichos países. Para ello hemos conversado con el marroquí Said El Farisi (‘Sefaw’, en bereber) e Idir Boundaoui, natural de Argelia.

A pesar de su nacionalidad de origen, ambos son bereberes. La principal diferencia entre ellos radica en la identidad que cada uno define para sí mismo. Mientras que Said reivindica su sentimiento como marroquí, Idir afirma no considerarse argelino, tiene su propia definición de estado: “Ser argelino o marroquí es algo administrativo que no tiene relación con mi identidad y por ello nunca me he sentido identificado como tal. Yo soy bereber”.

Un año de la revolución del jazmín. Un año sin Bouazizi

Ha pasado un año.

Para todos los que un día dieron su vida por la libertad.

Para todos los que pensaron que zafarse de las garras de unos dictadores crueles y sanguinarios era posible.

Para todos los que dijeron ¡BASTA!

Y quisieron vivir felices.

Hoy especialmente recordamos un puesto de fruta y verdura quemado por la desesperación. Que su alma descanse en paz, como la de tantos cientos de miles de millones de personas que han perdido la vida para intentar que otros hoy puedan vivir mejor.

Aún queda mucho por hacer, muchos dictadores por caer, muchos asesinos por condenar…Pero ya no hay marcha atrás. Y la vida, el respeto y el descanso eterno de tantos mártires dependen de que nosotros sigamos luchando, de que no nos demos por vencidos. Es el pueblo quien tiene el poder. Somos cientos de miles contra 1

NECESITAMOS PAN, NO METRALLETAS NI BOMBAS. Y PEDIMOS LIBERTAD.

#MohammedBouazizi #Tunisia #arabriots #Syria #Morocco #Egypt # Bahrein #Yemen #Sahara #Libia #Spain…

"El pueblo árabe volverá a recuperar la libertad que perdió por esa maldita cosa llamada petróleo"

Entre los días 24 y 29 de octubre de 2011 tuvo lugar en Santiago de Compostela el Festival Internacional de Cine EuroÁrabe Amal que lleva celebrándose desde 2003 y es organizado por la Fundación Araguaney-Puente de Culturas. En AISH hemos tenido la oportunidad de entrevistar a su director, Ghaleb Jaber Martínez que nos ha contado de forma más personal en qué consiste este Festival y cómo se viven los días de proyección de películas en Santiago. El eslogan “Pan, cine y libertad” puede leerse en la página oficial, y es que este año el cine no solo tiene la impronta social característica de las películas árabes, como nos comenta Ghaleb, sino que también se ve salpicado por las actuales revueltas pacíficas.