Jadal: «Estamos esperando una nueva era, pero no sabemos quién vendrá ni cuándo llegará»

468833_417076968336203_1279311538_o

«¿Para qué preocuparse de lo que está pasando si algún día todo cambiará? Lo que tenemos que hacer es levantar alto la cabeza y respirar la brisa fresca ». Nyalak, Jadal.

En Jordania las cosas se ven, y sobre todo escuchan, de otro olor. Aquí, no solo el tiempo árabe lo condiciona todo. Parando. Acelerando. Hace que cuando menos te lo esperas sea de noche. Que el día no dure ni un segundo. Que pasees por la calle, veas un puesto de fruta y bebas zumo de melón recién hecho. O que la música ya esté incorporada  al ambiente de las zonas más animadas.

Eso contrasta con el aburrido de esas calles semi-despobladas, ordenadas y pausadas; que suben y bajan como montañas marcando el camino. La mezcla entre ambos ambientes puede entenderse desde un escenario más musical. Está situado en Rainbow, una de las zonas más modernas de Ammán. De ella parece intentar escaparse un estrecho espacio que se sumerge en una Jordania más tradicional, con su zoco típico. Nos encontramos en Suq Jara. Cruzamos el estrecho pasillo abarrotado de gente que escudriña los puestos de abalorios para comprarlos, regalarlos o, simplemente, pasar el rato. Desde los típicos Hatta (pañuelo jordano, de cuadros rojos y blancos), hasta cámaras fotográficas antiguas, pasando por la labor de un caricaturista, hasta llegar a una zona donde aquellos que se cansan, disfrutan, muchas veces durante horas, del sabor a tabaco y limón que desprenden del narguile.

 

Allí donde finaliza el camino, comienza, como un rompecabezas ordenado, un entramado de escaleras que dirige hacia la zona del concierto. Un espacio al aire libre, donde se disfruta de la brisa y del calor. Frente a los artistas, el público. Frente al público, a parte de los artistas, se ve Jabal al-Qal’a, con las ruinas del periodo romano. Sin duda, es el ambiente perfecto para lo que estamos a punto de escuchar. Jadal, es un grupo jordano, joven. Mezcla de tradición y nuevas tendencias. Su nombre significa ‘controversia’, y según nos explica uno de sus miembros, Mahmoud Radaideh, «tiene que ver con la controversia que provoca el grupo al dar a luz música rock, con melodía árabe y letras en amiya (dialecto jordano)». Cantar en jordano les da una identidad, hace que su público los relacione con su país y con lo que cuentan. Todo es uno.

Nació en 2003 y sus miembros han ido cambiando con el tiempo. Radaideh, aparte de cantar y tocar la guitarra, compone todas las canciones. La otra voz de Jadal es Ahmad Al Zoubi. «Él se dedica a las canciones más complicadas, es nuestra gran voz», dice, «así yo puedo centrarme en las letras que más se ajustan a mi carácter».  Suenan bonito, su melodía atrae. La voz de Al Zoubi es armoniosa. Le sale desde dentro.  Canta lento y suele cerrar los ojos con fuerza. Mahmoud recorre el escenario continuamente, salta, se agacha, se levanta, mira al público, habla, anima… Y es uno de los más aclamados. Cuando la actuación termina, se acerca al público, se hace fotos, habla con los presentes. Es cercano.

Jadal quiere definirse a sí mismo como «vida». Habla de temas sociales y personales. De hecho, una de las canciones más solicitadas por los fans es Salma, que cuenta la historia de la sobrina de Mahmoud, una niña que llora con facilidad pero llena la casa de risas y alegría. Él quiere que su hermana llame Salma a la niña, pero al final le pone otro nombre. En esta canción dice «يسلمى عيونك يشوفوا الخير يشوفوا أمك بتصل», es decir, ‘tus ojos ven el bien, ven como reza tu madre’, تشوفي و تسمعي كل خير ما يهمك خالك بيغني ‘ve y escucha el bien, no pasa nada si tu tío canta’ (en referencia a quien considera que el islam prohíbe la música).

La canción Omr jded, habla de una nueva era que está por venir, «estamos esperando una señal», ¿creéis que la Primavera Árabe ha traído esa era que buscabais, o todavía no ha llegado?

«Compuse esta canción mucho tiempo antes de que sucediera lo que está ocurriendo ahora. La canción espera la salvación de la raza humana y se inspira en las injusticias del mundo». La letra dice, literalmente: «عام نستنا عمر جديد بس مش عارفين امتى ومين. نبكي على روحنا لأنه بعيد… ونصبر لأنه غريب. عام نستن عمر جديد، عام نستن إشارة» ‘Estamos esperando una nueva era, pero no sabemos quién vendrá ni cuándo llegará ya que lejos queda y somos pacientes porque es algo insólito, extraño’.

Su música ha cambiado, pero sigue siendo rock, «rock árabe, me gusta llamarla», con influencias orientales, su objetivo también es el mismo: «ayudar a la creación del rock árabe en la escena jordana y del mundo árabe» y, según comenta, es algo que ha estado esperando desde niño, «están surgiendo muchas bandas de rock árabe, es algo impresionante».  Causa cierto impacto escuchar al egipcio Abdel Haleem entre acordes de guitarra electrónica. Su canción Al Tobah fue versionada por Jadal para «introducir al público en este nuevo estilo». Pensaron que empezar con una canción conocida haría que la gente aceptara con mayor rapidez el resto de las canciones. El grupo jordano suena a una mezcla de Muse y Depeche Mode a lo árabe. Ellos afirman que esa mezcla es natural, «no teníamos un ejemplo a seguir, por lo que fue difícil al principio», aunque escuchar a otras bandas de rock con canciones en inglés los ayudó a entenderlas y envolverse en algo nuevo.

Jadal toca especialmente en Jordania. También lo hace en otros países árabes, acaban de volver de Egipto y pronto actuarán en Palestina. Lo han hecho en Europa y esperan ir pronto a España.

Jordania, ese cruce de de caminos encontrados. Entre Siria, Iraq, Palestina, Irán…influenciado, afectado por su entorno. Un paisaje geográfico y político lleno de al-Yebal, o ‘montañas’. De vaivenes. Equilibrio entre las relaciones de Oriente Medio. Tablero donde se decide el devenir terrenal. Un lugar también movido por la brisa de cambios en el mundo árabe, en lucha continua por mantenerse intacto y no verse afectado. Esos cambios «por supuesto que están ahí, nos afectan a todos, aunque no se han  hecho muy visibles en Jadal». Afectan, pero casi con ese Nyalak del que hablan en una de sus canciones, con esa «envidia» sana de los que protestan los viernes frente a una de las mezquitas más importantes de Ammán para que dicho cambio también se manifieste en este país de convivencias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s