Payasos sin Fronteras: Provocando la risa entre tiendas de campaña

Entre el 23 de abril y el 2 de mayo, un equipo de Payasos sin Fronteras se dirigió al campo de refugiados de Choucha, situado en Túnez, donde se refugian más de 3.000 personas, entre ellos 500 niños (150 de ellos sin familia). La mayoría son ciudadanos que huyeron hacia Libia por la mala situación de sus países de origen. Con la caída de Gadafi, también se vieron obligados a abandonar Libia. El conflicto y su piel oscura, (muchos de ellos son negros), convertía a estos civiles en el blanco de las represalias del bando triunfante. Durante el gobierno de Gadafi, los negros que vivían en Libia  eran considerados sus aliados. Muerto el presidente, la población negra de este país se ve perseguida, sea realmente seguidores del expresidente o no. Los ciudadanos desplazados hasta Choucha son civiles que nada tienen que ver con el conflicto ni con supuestos apoyos al régimen. Igualmente se ven perseguidos y desde hace 15 meses viven entre tiendas de campaña. Su futuro por el momento es difuso. Entre dificultades y la complejidad que supone vivir refugiado, la risa es la mejor aliada para, si no olvidar, deshacerse de los problemas durante unas horas.